Entre otros trastornos, vecinos de Rosales al mil padecieron anegamientos y exigen “ayuda”

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Aún con las terribles secuelas del temporal de estos días, vecinos de Rosales al mil se contactaron ayer con El Eco de Tandil para reclamar respuestas y pedir ayuda ante las serias inundaciones que sufren en sus hogares cada vez que llueve. Este viernes a la madrugada, la altura del agua alcanzó unos 50 centímetros, provocando serios daños, no sólo en sus viviendas sino también en sus vehículos. (Por el Eco de tandil)

En medio de la fortísima tormenta, los frentistas tuvieron que recurrir a ingeniosos elementos para proteger sus pertenencias. Algunos pusieron planchones, tablones de madera y, uno de ellos, hasta colocó un castillo inflable a modo de barrera al pie de su puerta.

La grave situación que padecen no es de ayer ni de hoy, sino “desde siempre”, y ya no saben qué hacer ni a quién recurrir para encontrar una solución. Mientras tanto, algunos temen por la salud de sus hijos, ya que las paredes tienen humedad; otros por sus casas, advirtiendo que les costó mucho trabajo poder equiparlas.

Sumado a ello, también denunciaron que los recolectores no pasan por la cuadra y, en días de intensa lluvia como el último viernes, las bolsas de residuos “flotan” y al salir a la calle no saben con qué se van a encontrar.
A la espera de una respuesta, pidieron además las obras de cordón cuneta y el asfalto. “Estamos olvidados acá”, expresó Patricia Lastiri, una de las vecinas.

Cansada de la situación, contó en principio que “este viernes a la madrugada, cerca de las 2.30, me levanté porque me sonaba el timbre frente a semejante lluvia. Y ahí empecé a ver que me entraba agua por la cloaca del baño y también por el frente. Y ante la desesperación, empecé a sacarla”.

Describió que en ese instante “la calle estaba cubierta de agua de cuneta a cuneta, y salimos, sacamos el agua y paró de llover, gracias a Dios. Salimos para la esquina y mi vecina, que siempre se inunda, también estaba toda inundada”.

Lastiri explicó que en su caso “hacía años” que no se inundaba, pero aclaró que “el tema es que ahora las bocas de tormenta de avenida Actis están tapadas. Llamé ayer a Servicios y me dijeron que el problema es que está tapado el canal principal de la avenida con tierra. En su momento, cuando se inauguró todo, entraba parada una persona y, ahora, dicen que no entra ni una persona agachada de la tierra que hay”.

El agua que de Actis

Por su parte, su vecina Mariana Sáenz Valiente contó que “en nuestro caso hicimos un paredón delante de casa e igualmente pasaban autos y entraba el agua. No sólo a nosotros sino a mi mamá y mi hermana también les entró. Ponen una madera de casi un metro y pico, y el planchón con arena, e igual les entró. A mi mamá le entró casi un planchón y medio, y a mi hermana y mi vecina de atrás también”.

Informó que si bien “siempre” padecieron esta situación, recalcó que se profundizó desde que “hicieron la avenida. Cuando llueve, de la avenida baja el agua para acá y se mete a nuestras casas”.

En tanto, su hermana Valeria denunció el problema de la humedad en las paredes. “Por la pared entra agua también, mi sobrino tiene asma y la humedad le hace muy mal. Y tenemos humedad en toda la casa”, lamentó.

El estado de la calle

Otro vecino, Sebastián Chávez, señaló que “tampoco pasan los recolectores de basura. Estos días que no pasaron la basura iba con el agua. Había botellas de cerveza, de vino, pañales, de todo. En la cuadra los canastos están llenos de basura y no pasan. Pasaron ayer (por el viernes), pero juntan de un lado y del otro no”.
“Lo hacen como quieren ellos y no puede ser, todos tenemos derecho a lo mismo”, manifestó el frentista Eduardo Lastiri.

Pedido de respuestas

Por último, Patricia exigió que “lo primero que necesitamos acá es que resuelvan el tema de las inundaciones porque, como está el clima, está lloviendo casi todos los días. Esta vez me tocó a mí y sale a la luz porque me movilicé, pero el tema es que hay gente que no se moviliza porque tiene miedo o vergüenza, pero tenemos que juntarnos y denunciarlo”.

Mariana planteó que “a nosotros se nos moja la heladera y no la compramos más. Se mojan cobijas, colchones y después hay cosas que después no se pueden ni lavar del barro que tienen. En la casa de mamá se mojaron muchas cosas, la heladera no se le mojó porque la tuvieron que subir a la mesa. A nosotros también nos entró agua por debajo de la heladera, los muebles. Por eso pedimos que solucionen este tema del agua, no le pedimos cosas de otro mundo”.

En el caso de Sebastián, él había dejado su auto estacionado afuera de su casa y se vio afectado. “El agua subió unos 50 centímetros y se mojó todo el interior”, lamentó el hombre.

“Otra cosa que pedimos es el cordón cuneta y asfalto”

Por otro lado, Patricia informó que “hace un año y medio pedí el cordón cuneta, y me contestaron muy amablemente que no estaba incluido en el presupuesto y que iban a ver si lo incluían en el presupuesto del año pasado, y todavía esperamos”.

Criticó que “Rosales entre Actis y Cuba está olvidada. Todo se hace desde Rosales para arriba, por donde pasa el colectivo y, para este lado, no hacen nada”.

Por lo tanto, reclamaron que “venga alguien a ayudarnos, aunque sea que pasen los basureros y saquen la basura. Están con la prevención del dengue y el agua que se acumula, y nuestro terreno está lleno de agua. Uno va a Actis y Muñiz, donde está haciéndose el barrio, y está todo inundado. Parece `villa sapo´ porque se escuchan los sapos y ranas por todos lados, hay una laguna de media cuadra”.

Y aclararon que tampoco pasó el personal de Servicios ni del Ejército por la cuadra a recolectar cacharros, en el marco de la campaña de prevención del dengue en los distintos barrios de la ciudad.

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