Vecinos de Independencia y Pasteur plantearon sus reclamos ante autoridades

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En el marco de un largo reclamo por mejoras en la zona, vecinos de Independencia y Pasteur, en Villa Aguirre, mantuvieron una reunión con funcionarios del Municipio para avanzar en una solución en torno a un canal por el que circula un caudal de agua que desemboca en el arroyo Langueyú, en una modalidad implementada para canalizar las preocupaciones de la barriada.

Mientras un grupo de niños se entretenía cruzando el puente que atraviesa el cauce, en las inmediaciones a la ex fábrica Kaffka, un grupo de frentistas recibió al subsecretario de Servicios Públicos, Pablo Ceriani, y al director de Pavimentación y Desagües Pluviales, Sergio Vergara. También se sumó la concejal del Frente para la Victoria María Eugenia Poumé, que escuchó las explicaciones y bregó por una solución.

Entre las explicaciones aportadas ante las consultas de los vecinos, la respuesta de los funcionarios apuntó a la necesidad de buscar alternativas al inconveniente que genera al cauce del agua.

Entre ellas surgió el entubamiento, que para los vecinos sería la solución, obra para la cual será necesario buscar financiamiento.

Durante más de media hora se produjo un intercambio con el subsecretario y el director, que finalmente no alcanzó a satisfacer las demandas de los vecinos.

 

“No tuvimos respuesta”

 

En representación de los vecinos dialogó con El Eco de Tandil Viviana Velázquez, quien trazó un panorama en relación al reclamo y analizó los resultados del encuentro, el cual, según dijo, no cumplió con sus expectativas.

“No tuvimos respuesta”, lanzó con cierta molestia y justificó que “la excusa de la falta de presupuesto para realizar la obra o que es muy caro no es una respuesta”.

A propósito del monto que demandaría la obra citó el plan de infraestructura que el Municipio desarrollará con fondos que girará la Provincia, alrededor de 80 millones de pesos, y señaló que “no entiendo por qué no toman de ahí los 25 millones que sale el proyecto para resolver el tema”.

En ese sentido cuestionó que “tampoco presentaron alternativas” para resolver el planteo “ni fechas para comenzar a hacer algo”, y sostuvo que resulta insuficiente que “se solidaricen diciéndonos que tenemos razón porque sabemos que es así ya que convivimos todos los días con esta contaminación y este peligro”.

Criticó que la situación a la cual se enfrentan a diario “no le dan importancia y que nos digan que van a venir a limpiar no nos sirve porque lo que nosotros queremos es que esté cerrado”, en relación a la enorme zanja que se extiende a lo largo de Independencia desde Ameghino hasta Lavalle, para luego desembocar en el arroyo Langueyú.

Velázquez planteó que la solución sería entubar para después avanzar en el cierre del zanjón, la creación de veredas, la apertura de las calles “y que se deje de tener estos puentes precarios”.

 

La respuesta clásica

 

Independientemente del panorama planteado, la vecina valoró la presencia de los funcionarios pero confesó que “esperaba otro tipo de respuesta” y desde su perspectiva consideró que debería ser más simple la salida y la presentación de propuestas.

En lugar de ello “nos dicen que no hay presupuesto, respuesta clásica de este Municipio, que para esta zona no haya recursos”, criticó.

También sumó otras demandas de la barriada y enumeró la falta de recolección de residuos, la mala iluminación, la falta de mantenimiento de los espacios.

“Estoy desanimada porque pensé que íbamos a tener otro tipo de respuesta”, admitió Velázquez.

 

Un largo reclamo

 

En otro pasaje la vecina aseguró que el reclamo de la barriada lleva “muchos años” y advirtió que la situación “empeoró” a raíz del accionar de máquinas que “profundizó y ensanchó” el pozo por el que circula el caudal de agua “y cualquiera que pasa por acá puede ver que la calle es cada vez más angosta, que no tenemos vereda y que convivimos entre autos, motos, camiones y bicicletas en un verdadero caos”.

Dijo que la excavación, realizada por “obra del hombre”, le corresponde al Municipio y explicó que si se tratara de un cauce natural de agua sería responsabilidad de la Provincia.

A su vez citó una conversación que mantuvieron oportunamente con la Dirección de Hidráulica bonaerense en la que “nos dijeron que la única solución era el entubamiento y hacia allí apuntamos”.

“No se puede tener esto a cielo abierto”, insistió, y graficó que esta situación la padecen hace más de dos décadas “cuando empezó con una zanja chiquita en función de un pequeño caudal de agua”. Pero el barrio comenzó a expandirse “y ahora la gente se encuentra con que frente a sus casas tiene un arroyo”.

Aseguró que la solución debería haberse planificado hace tiempo “porque no es la primera vez que hacemos el reclamo”.

“Estamos barajando distintas posibilidades”, aseguró Vergara

Finalizado el intercambio con los vecinos del barrio Kaffka el director de Pavimentación y Desagües Pluviales, Sergio Vergara, sostuvo que “estamos barajando distintas posibilidades” y explicó que “el principal condicionante que tenemos es que cuando el arroyo crece no deja descargar este canal”.

Indicó también que “funciona bien” a niveles medios y sin grandes lluvias pero admitió que es un canal “a cielo abierto, con todo lo que ello origina desde el punto de vista de la salubridad”.

Y en cuanto a su profundidad dijo que es consecuencia de la necesidad de desagotar el agua que se acumula en la esquina de Ameghino e Independencia.

Dijo que el entubamiento es una opción que se encuentra en evaluación, pero sostuvo que su desarrollo contempla sumas importantes, y no descartó otras intervenciones menores para atender el reclamo más inmediato.

“La idea es fijar varios puntos por su prioridad, pero sin perder el objetivo definitivo que sería entubar o darle una solución al zanjón”, cerró.

Por el Eco de Tandil

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