En Humanas trabajan para elaborar el archivo histórico digital comunitario

Echeverria

Desde hace un tiempo una idea que surgió en la Facultad de Ciencias Humanas fue tomando forma hasta convertirse en un proyecto en el que se confecciona un archivo histórico digital comunitario de fotos y documentos del centro de la provincia de Buenos Aires.

El proyecto es una actividad de la Universidad con la Secretaría de Extensión, el Instituto de Historia y la Unidad Ejecutora de la Universidad y el Conicet.

Olga Echeverría es una de las responsables del trabajo que se viene realizando junto a Lucas Bilbao, Luciano di Salvo, Ana Fernández y Florencia Ramón. En diálogo con El Eco de Tandil señaló que “para el bicentenario de la Revolución de Mayo vi que un graduado de la Facultad, Luciano Di Salvo, que había sido alumno mío, compartió en Facebook unas fotos antiguas muy interesantes y que había recolectado y digitalizado buena cantidad. A partir de eso empezamos a construir una muestra. En la secretaría de extensión estaba Liliana Martignoni que nos apoyó. Fue así que pusimos en marcha una primera muestra que se llamó “En blanco y negro”, que se difundió y aún sigue por las distintas escuelas, en donde rescatábamos fotos familiares y sociales de Tandil a lo largo del siglo XX hasta la década del ‘70”.

Añadió que “en principio hicimos 200 fotos en blanco y negro de ahí el nombre de la muestra, por los 200 años. Se sumó Florencia Ramón que sigue siendo parte del proyecto y se puso en marcha la Fototeca”.

Agregó que “a mí me interesa mucho la historia contemporánea y en Tandil no tenemos muchos archivos, salvo la prensa, pero no todos llegan, ni todos los problemas, ni todas las voces llegan a la prensa. Comenzamos a pensar en construir otro tipo de archivo, que dé historia oral con entrevistas a gente común, referentes y diferentes problemáticas. Ahí se fueron sumando estudiantes, docentes y algunos investigadores para terminar conformando el archivo digital de Ciencias Humanas, que tiene a la fototeca que se desarrolló, más al archivo de historia oral y un tercero de documentos y documentales que dirige Ana Fernández”.

Rescató que “son archivos abiertos porque serán de libre acceso y comunitarios. Tenemos en la fototeca 15 mil fotos, mayoritariamente de Tandil. Lo que nos van cediendo lo aceptamos y digitalizamos, hay fotos muy viejas y otras más contemporáneas. Estamos intentando hacer un registro propio de situaciones que pasan ahora, de hecho le hemos pedido a la Universidad que nos ceda todo el material fotográfico de las actividades que se hacen en la actualidad”.

Web

Cuando el proyecto se encuentre disponible, quien visite la página web tendrá a las fotos divididas por categorías. Señaló que “a veces recibimos fotos amateurs, y cuando sabemos quién es el fotógrafo, porque está el sello, también lo registramos. La muestra inicial está dividida por ejemplo en el mundo del trabajo, deportes, la cultura, fiestas sociales”.

“Creo que ahora no se le da el valor a la foto porque sacamos todo el tiempo, antes la foto se guardaba en un álbum y muchas veces servía como un lugar de encuentro. Muchos hemos hablado con madres o abuelas y que nos contaran la historia de alguna foto”, recordó.

Asimismo, aseveró que su interés es que el archivo sirva a docentes e investigadores. “Por ejemplo hemos tenido pedido de la gente de arte porque necesitaban reconstruir una época y de documentalistas, tanto de la ciudad como de afuera”.

Siempre referido a la fototeca que están construyendo junto a un equipo de trabajo, Echeverría indicó que “algo para remarcar y que lo hemos hablado con los alumnos son los cumpleaños de los chicos. Antes se hacían en la casa, con mucha presencia familiar y algún amigo del barrio. Además no había un límite de tiempo. Hoy se festeja fuera de la casa, por espacio de dos horas, donde van los compañeros de la escuela o de deportes y mucho menos presencia familiar”.

Los objetivos

Echeverría manifestó que “el archivo tiene como objetivo principal aportar a la construcción participativa de la memoria de la comunidad. Y en específico busca construir un archivo general comunitario digital, constituir una amplia Fototeca Digital, realizar un archivo de los registros de la labor universitaria (gestión, investigación, docencia, extensión), implementar un archivo oral de fuentes académicas, asegurar las condiciones de organización, constitución e implementación que garanticen y faciliten el acceso público, sistematizar información georreferenciada que aporte a la comprensión de los procesos de construcción del territorio”.

Fototeca digital

A su vez, se busca difundir el valor de la preservación-conservación de fotografías como documentos históricos y sociales, recuperar, digitalizar y documentar fotografías en formato papel de diversos sectores del medio social local y regional. Suscribir convenios con entidades que custodian patrimonio fotográfico para su digitalización y difusión a la comunidad, generar un banco de imágenes a partir de la creación de una base datos normalizados e informatizados. Superar la dispersión en lo que a preservación del patrimonio fotográfico se refiere a partir de las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías. Promover la construcción colectiva de conocimiento a partir este tipo de documentos con el aporte conjunto de la sociedad, propiciando el diálogo entre el pasado y el presente de sus protagonistas. Ofrecer a la comunidad en general, tanto educativa, institucional como a investigadores y particulares, la posibilidad de acceder a un acervo fotográfico documentado y normalizado. Destacar la labor de los fotógrafos locales y de la región del centro de la provincia de Buenos Aires.

Donación

Más allá de las 15 mil fotos que se están trabajando para poner en funcionamiento oficialmente a la fototeca, el anhelo es poder recibir por parte de la comunidad más testimonios fotográficos para ser plasmados en el proyecto.

“Convocamos a la gente que nos done, que no significa que nos tienen que dar la foto para siempre. Quien así lo desee no da las fotos, la digitalizamos y se la devolvemos en las mismas condiciones que fue entregada. A su vez hay personas que quieren sacarse de encima fotos por diferentes motivos, nosotros recibimos a ese material para el archivo”.

Agregó que “hemos establecido como forma de comunicación con la comunidad el siguiente e-mail: fototeca@fch.unicen.edu.ar y un sitio en Facebook con el objetivo de facilitar consultas de docentes, investigadores y comunidad en general: Fototeca Digital de Ciencias Humanas. También por calle Pinto 348 que es el Instituto de Estudios Históricos – Sociales (IEHS). Fuimos instruidos por gente del Conicet porque estamos adaptados a la lógica de todos los archivos internacionales, para establecer redes e intercambios”.

Comentó que “hace un tiempo recibimos una maravillosa donación de un matrimonio de Miranda, localidad que se encuentra en el partido de Rauch. Una señora que había sido directora de escuela y su marido el jefe de la estación Miranda. Nos donaron 5 mil fotos del pueblo desde el siglo XIX en adelante. Las fotos tienen una riqueza increíble con muchos datos para empezar a investigar”.

Fuente: El Eco de Tandil

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