La Uocra advirtió sobre posibles ocupaciones y saqueos en casas del Desarrollo Urbanístico

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El secretario general de la Unión de Obreros de la Construcción (Uocra) en Tandil, Daniel Sagrera, alertó ayer sobre posibles usurpaciones y saqueos en viviendas del Desarrollo Urbanístico del Procrear. Se trata de las unidades habitacionales de la empresa Eleprint, ubicadas sobre la avenida Quintana. “Ingresaron en al menos dos y ya se quisieron llevar un termotanque”, denunció el dirigente gremial.

(Por el Eco de Tandil)Como si esto fuera poco, advirtió además que peligra la continuidad de la obra, ya que la constructora -a cargo de la construcción de 104 casas- en este momento solo tiene trabajando a seis obreros y se llevó las maquinarias, lo que reaviva aún más la incertidumbre y la decepción, no solo de las familias que aguardan por su hogar, sino también del sector que perdió varias fuentes de trabajo frente a esta merma en la producción.

Precisó Sagrera que restan culminar varias propiedades y solo se llegó a completar poco menos del 65 por ciento del proyecto. “Todavía debe quedarle un año, por lo menos”, estimó en diálogo con El Eco de Tandil.

Si bien tiene entendido que las dos unidades modelo que debía construir -luego de haberse presentado un problema de filtración en las que ya había construido- ya se presentaron y fueron aceptadas por el Banco Hipotecario, a partir de allí tenían que “renegociar” para poder avanzar con las restantes, pero deslizó que aparentemente “entre el banco, la Anses y la empresa está todo muy tranquilito”.

Mientras tanto planteó que los seis trabajadores que quedaron poco y nada pueden hacer en la obra, es más, contó que Eleprint “se llevó cuatro máquinas revocadoras, una mini pala y toda la grifería”, y confesó que cuando eso sucede “la impresión es que no hay mucha decisión de seguir”.

Posibles
ocupaciones

Mientras reina la incertidumbre respecto a la continuidad de los trabajos a cargo de esta constructora que, según describió, se reducen actualmente solo a la colocación de pisos, pintura y otros menores, resaltó que los pocos obreros que hoy quedaron “están viendo cómo a la noche aprovechan para violentar alguna puerta, tratando de llevarse alguna cosa. El tema es que no se las vayan a usurpar, porque si eso llega a pasar, no los sacás más de ahí”.

Subrayó que los propios obreros ya han dado conocimiento a la empresa de lo que está sucediendo. “El barrio quedó muy abierto ahí”, dijo, y recalcó que si bien hay vigilancia en el predio, solo queda una persona para vigilar cinco o seis manzanas. “Es imposible”, lamentó.

Diferentes
realidades

Volvió luego sobre la preocupación gestada frente a la falta de avances de la obra a cargo de Eleprint, y confirmó que la expectativa es baja en cuanto a la culminación de esas viviendas, declaración que dista mucho de la última que realizó el jefe de la Regional de Anses Mariano Pereyra Iraola. “Dijo que la obra marchaba y se venían entregando todos los meses. Ven otra realidad”, aseguró.

Por su parte, dijo que no tiene ningún inconveniente en ir al desarrollo urbanístico con el referente del organismo nacional en Tandil y recorrerlo para que vea cuántas viviendas “hay de Eleprint, cuántas faltan y cuánta gente hay”.

Por lo pronto, Sagrera contó que se comunicó hace diez días con un referente de la constructora, quien le confesó que “inclusive a ellos les llama la atención que, tanto el banco como la Anses no les hayan llamado la atención por tener tan poca gente. Me dijo que sacaron a la gente porque no pueden desarrollar tareas porque las dos casas modelo ya se las recibieron y no se arreglaron los nuevos valores”.

Cuestión que -remarcó- a él no le interesa porque dijo que es un problema de ellos, lo único que le interesa desde el gremio es que “se termine la obra, genere mano de obra y que la gente que está esperando su casa propia pueda tenerla”.

Sin embargo admitió que no cree que esto ocurra en el corto plazo. “Es una lástima porque con seis personas no se pueden cuidar tanta cantidad de viviendas y están empezando a romperlas para entrar. Hoy estuvimos en la obra y un muchacho nos comentaba que estaban desarmando ya un termotanque para llevárselo”, advirtió.
“El tema -recalcó al cierre- es que donde saquen uno o dos, y vean que es tierra de nadie, es un desastre lo que hacen. Hay calefactores, muebles, cocinas, son muchas cosas las que hay adentro”.

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